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Artículo

01-05-2012

Trastorno Obsesivo Compulsivo Infantojuvenil

Trastorno Obsesivo Compulsivo Infantojuvenil

Trastorno Obsesivo Compulsivo Infantojuvenil
El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es un trastorno de ansiedad en el que las obsesiones y las compulsiones recurrentes interfieren notablemente en la vida cotidiana.

El TOC habitualmente comienza en la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta y puede ocurrir en 1 de cada 200 niños y adolescentes.

Las obsesiones son ideas, imágenes o pensamientos no deseados que pasan por la mente una y otra vez. 
Estos pensamientos son recurrentes y persistentes, difíciles de controlar y causan angustia, ansiedad o disgusto.
A veces solo aparecen esporádicamente y tan solo son levemente molestos. Otras veces, el niño con TOC tendrá pensamientos obsesivos todo el tiempo.

Las compulsiones son comportamientos (también llamados rituales) o actos mentales repetidos que realizan los niños con TOC para intentar deshacerse de la ansiedad, del miedo o del disgusto provocado por una obsesión.
Cuando el miedo y los nervios regresan, se repite la rutina nuevamente.
Las obsesiones o compulsiones causan una ansiedad significativa o angustia, e interfieren con la rutina normal del niño, su funcionamiento escolar, sus actividades sociales, o sus relaciones.

Los pensamientos obsesivos varían con la edad del niño y pueden cambiar a través del tiempo. 

Un niño pequeño con TOC puede temer que le hagan daño a él o a un miembro de su familia, por ejemplo, que un ladrón entre por una ventana o puerta abierta. 
La compulsión llevará al niño a seguir comprobando que las puertas y ventanas de la casa están cerradas aun después de que sus padres se acuesten, tratando así de aliviar su ansiedad.

Un niño de edad escolar o adolescente con TOC puede tener miedo a enfermarse con gérmenes, al SIDA o a comida contaminada.
Para poder sobrellevar estas ideas, el niño puede desarrollar "rituales" (comportamiento o actividad que se repite).

A veces, la obsesión y la compulsión están vinculadas: "Tengo miedo de que pase una cosa mala si dejo de verificar o de lavarme las manos, así es que no puedo dejar de hacerlo aunque no tenga ningún sentido".

Las siguientes son algunas obsesiones comunes:
Miedo a la suciedad o a los gérmenes.
Desagrado por los líquidos corporales (saliva, secreciones, orina, sudor, etc.)
Preocupación por el orden, la simetría (balance) y la exactitud .
Preocupación de que una tarea no se haya realizado bien incluso cuando el niño sabe que no es cierto.
Miedo de tener pensamientos malos o pecaminosos.
Pensar en ciertos sonidos, imágenes, palabras o números todo el tiempo.
Necesitar asegurarse continuamente de las cosas.
Miedo de hacerle daño a un miembro de familia o a un amigo.

Las siguientes son algunas compulsiones comunes:
Lavarse las manos, bañarse o cepillarse los dientes una y otra vez.
Revisar cajones, puertas y aparatos eléctricos para asegurarse de que están cerrados, con seguro o apagados.
Repetir acciones como salir y entrar por una puerta, levantarse y sentarse de un asiento o tocar ciertos objetos varias veces.
Ordenar y disponer cosas de cierto modo.
Contar una y otra vez hasta cierto número.
Guardar diarios, cartas o cosas que ya no son necesarias.
Buscar seguridad y aprobación continuas.


Los niños o adolescentes que sufren de este trastorno suelen experimentar miedo, sentimientos de confusión, estrés y normalmente ocultan sus obsesiones por vergüenza o por miedo a hacer el ridículo. 
A su vez, suelen evitar realizar cierto tipo de actividades o reaccionar desmedidamente ante hechos menores.
 
Los rituales o compulsiones se vuelven tan frecuentes o intensos que interfieren en sus actividades de la vida diaria, como por ejemplo: llegar tarde al colegio debido a que pierden tiempo realizando los rituales; disminución de su rendimiento escolar (por falta de concentración, por tardar demasiado tiempo en pruebas o tareas); problemas en su interacción social; etc.

A su vez, para realizar el diagnóstico, estas obsesiones y compulsiones deben interferir vida diaria y los niños o adolescentes deben dedicar más de una hora por día en su realización.



http://www.saludsiglo21.com.ar/articulos.php?cat=28
CONSIDERACIONES LEGALES